07 febrero 2026

Dejamos atrás la caverna...

 

 

Como cavernarios fuimos menos brutos y más solidarios.

 

En la cueva felizmente no había celulares ni televisores inteligentes, dejando el talento instalado en la cocorota.

La vida no era fácil, pero sí era sencilla y real, todo se probaba con los sentidos y si no era causa de muerte se repetía la acción aprendida y se llegaba incluso a establecer una costumbre.

El más fuerte regenteaba el cotarro hasta que el más astuto le fue comiendo el mandado. Así comenzó la historia. Los listillos de siempre fueron copando a los demás. Los de sobresaliente cacumen benevolentes y solidarios fomentaron la sana vida comunitaria, pero los egoístas que quisieron mangonear se fueron a buscar el apoyo de los diablos y apestaron el barrio cavernario. Detalles más, detalles menos parece que así inicio nuestra historia como humanitos, misma que mal y a su conveniencia nos han venido contado los listillos perversos. Y además siguieron inventando sus herramientas de control como la culpa, el cielo y el infierno; continuando con la idea de propiedad, el dinero, la guerra; en ella pusieron a pelear también a los dioses; y estos que seguramente eran muy pendejotes permitieron que sus nombres y apellidos se usaran para matar multimodalmente a los seres humanos que solamente querían disfrutar del jardín del Edén. ¡Definitivamente la cosa se puso fea!  

Ahora contemplando el mundo que ya fenece, añoro la caverna. Estoy hasta la madre del pretendido control y de la mentira que campean a sus anchas sembrando miedo y terror por todos los códigos postales de la tierra, con excepción de aquellos en donde como bendición se sigue usando el taparrabo, el arco y las flechas.

Parece que al patear los diablos el tablero de juego ellos mismos se delatan y dan por terminado el juego.

Se tiene que iniciar ya un juego nuevo; pero veo a una buena parte de los humanitos que permanecen dormidos quizá como definitivo intento de distraerse y evadir el caos que ha generado la caída de las máscaras en las que todavía muchos de ellos confiaban. Y quieren seguir creyendo en las mentiras con las que les hechizaron: Democracia, mundo regido por leyes justas y derechos humanos, que vendrán a salvarles ángeles o extraterrestres benévolos de galaxias lejanas. ¡Jijos mano! No se han dado aún cuenta de que han abdicado de su gran poder personal y comunitario, de que se han dejado anestesiar y así son permanentemente dominados por los listillos de turno asociados a los diablos de moda.

Sé que no tendremos que regresar a las cavernas, pero eso será real solamente para quienes despierten y se pongan en acción junto con los otros que ya también han despertado y edifican un mundo nuevo, hermoso y verdadero.

 

Este es el momento de sacar a pasear a nuestro ser cavernario, desempolvar la cocorota y usar el talento. La otra opción es seguir durmiendo…

 

¿Qué escoges: pensar u obedecer?

 


ÍÎÏÐ  Ë  ÑÒÓÔ

 

 

Relator: Fernando Jorge García Asomoza.




 

Tzakapu, Michoacan.