16 abril 2026

¿Dónde pones tu atención?

 

 

Siempre deseamos ver más allá del horizonte

 

Hoy quiero recordar tiempos en donde la atención estaba en lo que uno hacía.

Lo que uno hacía estaba en función de muchas cosas: se hacía lo que tocaba hacer según la costumbre del momento, lo propio del oficio, de la moral y de las tradiciones aprendidas. Una frase coloquial bien lo expresa: Estaban dedicados a las labores propias de sus sexos.

Cuando uno se permitía ver más allá de lo inmediato y de lo cotidiano; también dedicada su atención a lo que le interesaba y le gustaba hacer. Este tiempo siempre fue luminoso y con acciones altamente confortantes. Pero fue mucho -demasiado- el tiempo dedicado a lo que debía uno hacer. ¿Y qué era lo que uno debía hacer? Todo lo que debía hacerse estuvo dictado desde afuera, lo indicaron las religiones, las tradiciones, la educación familiar, las leyes, la época del año, y un largo etcétera.

 

¿Y en este tiempo a qué dedicamos nuestra atención?

 

Desde hace mucho tiempo se nos distrae por diseño, por sistema. Cualquier pretexto es válido, se usa cualquier idea, cualquier concepto; entre más disparatado sea es mejor, porque resulta más efectivo en el objetivo de captar la atención y mantenerla alejada de lo que nosotros desde nuestro Ser deseamos atender y realizar.    

Si te dedicas a lo que deseas y amas, te sentirás feliz, por lo mismo florecerás ¡te ira muy bien! Y entonces ya no será fácil distraerte y orientarte para cambiar tu atención, tu liberadora y gratificante ocupación. ¿Te das cuenta?

 

Bienaventurados los que dirigen valientemente su atención y su energía a materializar sus anhelos, porque su viaje será pleno.

 

ÍÎÏÐ  Ë  ÑÒÓÔ

 

 

Autor: Fernando Jorge García Asomoza.

 

 

Tzakapu, Michoacan.


13 abril 2026

Buscamos personas con inteligencia natural

 

Pescar es un arte;

una forma de entender la vida y su natural funcionamiento

 

Nos platican que cuando el gran pescador Jesús de Galilea se elevaba al cielo les dijo a los que allí con él estaban: “Ya me voy y ahí los dejo, y que el más vivo viva del más pendejo.” Que por esta sólida razón debe entenderse que es un mandamiento divino que hay cumplir. Sí, parece que la mayoría de los seres humanos somos muy obedientes para cumplir con este mandato pues en la sociedad se aprecia como el pan nuestro de cada día. Estas últimas seis palabras son también del Maestro Jesús, mismas que incluyó en el Padre nuestro.

De repente me doy cuenta de que la gran mayoría somos muy listos para cumplir las normas muy felices y contentos solamente cuando son en nuestro propio beneficio; pero no lo hacemos con tanto entusiasmo cuando no sentimos algún beneficio definido en cumplirlas sólo por ser obligatorias.

En estos tiempos es muy conveniente convertir el talento en riqueza material.

Muchos son capaces de trasformar el talento de otros en abundancia material para ellos mismos, esto es síntoma de inteligencia pues así se aprende también de la experiencia de los demás.

Hace más de medio siglo en Venezuela el Eminente Luis Alberto Machado en su extraordinario libro La revolución de la inteligencia nos demostró que no se nace inteligente, sino que se aprende a ser inteligente. Y en un siguiente libro -consecuencia lógica de este primer concepto- titulado: el derecho a ser inteligente nos hace conscientes de la decisiva importancia de aprender a ser inteligente.      

Unos años después nos dice Don Howard Gardner sesudo estudioso del contenido y comportamientos de la cocorota, que no hay una sola manera de ser inteligente, sino varias; todas son diferentes facetas que con claridad y solvencia se expresan como estructuras de la mente. Y se le ocurrió explicarlas así:

+ Inteligencia lingüística-verbal es la capacidad de usar correctamente el lenguaje.

+ Inteligencia lógico-matemática es la capacidad de manejar números y de establecer relaciones lógicas.

+ Inteligencia corporal-cinética esta atañe a la facultad de expresar sentimientos e ideas con el propio cuerpo y facilita el uso de herramientas.

+ La inteligencia espacial supone la capacidad de orientarse y moverse en el espacio.

+ La inteligencia musical es la capacidad de percibir y expresar el ritmo, el timbre y el tono de los sonidos musicales.

+ La inteligencia interpersonal la desarrollan las personas que se comunican fácilmente con los demás y tienen empatía hacía ellos.

+ La inteligencia intrapersonal facilita la introspección y el poder aprovechar el autoconocimiento, además permite expresar los sentimientos.

+ La inteligencia naturalista es la capacidad de conectar con la naturaleza.

+ La inteligencia espiritual encuentra el significado y el sentido de la vida.

+ La inteligencia digital es la capacidad de utilizar las tecnologías de la información para resolver problemas y crear productos valorados.

>>> Es muy importante distinguir la aquí llamada inteligencia digital que se describe como una capacidad de la mente humana; de la ahora muy mal llamada IA o Inteligencia Artificial que supone una inteligencia desarrollada por las máquinas basada en la computación. Esta, mal conceptuada; se basa en el error de atribuirle inteligencia a las máquinas que solamente pueden procesar instrucciones de programas de computación {software} Hacerlo así es seguir creyendo en el cuento de Pinocho, en donde el buen Gepeto fabrica a su amado muñeco y después un Hada Buena le concede vida y lo convierte en un niño de verdad. ¡Tal cual!

Esta información busca provocar sanas reflexiones sobre el buen uso de nuestros dones y talentos; es decir un don suele ser una predisposición natural de nacimiento, mientras que el talento se trabaja, se forja y se desarrolla. El talento entendido como inteligencia es realmente nuestro patrimonio a usufructuar en el paso por este reino terrestre, vale pues estar atentos para darle buen uso.

Cansados de los errores y de los criminales hechos que ya ha perpetrado la estúpida AI (Inteligencia Artificial) la empresa buscaba colaboradores por diversos canales de difusión.

El anuncio claramente lo especificaba: Buscamos personas con inteligencia natural.

 

“Las inteligencias poco capaces se interesan en lo extraordinario; las inteligencias poderosas, en las cosas ordinarias”

Víctor Hugo

 

ÍÎÏÐ  Ë  ÑÒÓÔ

 

Autor: Fernando Jorge García Asomoza.

  

 

Tzakapu, Michoacan.

 

 

05 abril 2026

Resucitar el gozo y el asombro

 Automatizar lo rutinario

 

Digno de enmarcar…

 

Desde hace ya muchos años un programa de computadora tabula y controla desde el momento en el que un artículo es pasado a través del lector de código de barras, generalmente en la estación de cobro de una gran mayoría de establecimientos, la contabilidad total; los inventarios detallados quedan actualizados al instante. Además, este mismo sistema informático se comunica automáticamente con el sistema de inventarios de los proveedores para actualizarles y esto acciona sus sistemas de producción de cada tipo y modelo de producto.

Muchas maravillas más son añadidas a estos sistemas administrativos basados en la información y en la comunicación digitales. Nuestras abuelitas muy bien nos recomendaron alejarnos de estos aparatos -refiriéndose específicamente a las computadoras- ya que decían: que una máquina no podía hacer tantas cosas, que adentro debía de tener al diablo… Y sí; estas máquinas en algunas ocasiones tienen verdaderos demonios operando sus sistemas para la guerra y para la manipulación mediática de la sociedad con fines nada edificantes y muy egoístas. Es una pena, pero es también una casi siempre inadvertida realidad.    

Por lo anteriormente expresado; ahora -es evidente- el arte está en otras faenas y en expresiones de lo cotidiano. Está en la factura misma de muchas facetas de la computación por ejemplo, en la calidad de las imágenes y de los videos; en la nitidez y la mezcla de los sonidos orquestales, en la inmediatez de la comunicación y de la trasmisión de la información...

Hoy el reto para el alma humana es tomar de todo lo mejor y no enajenarse con lo rutinario.

Actualmente el alma valora más aún los amaneceres, el viento en la piel, el agua de la lluvia en la cara.

Vuelve a tener sentido con el pincel lograr la maravilla de dar forma y color al capturar los cielos, el vuelo de los pájaros, la expresión de los árboles en el paisaje, la armonía de las flores y las actitudes de los animales o los brillos y las características de impactante expresión de los insectos en papeles; con pinceles que guía nuestra mano. Lograr el tono preciso con el arco del violín o al pulsar la guitarra. ¡Sentarnos a tocar el piano sigue siendo una experiencia excelsa!

Expresar emociones por medio del arte pasa a ser liberador en extremo pues nos saca de lo automático.

Y el charlar, el convivir con quién nos nutre no tendrá competencia alguna.

Hacer las pequeñas pero maravillosas cosas como cocinar {hacer pan, galletas, un asado}, cultivar la tierra y comer tus propias verduras, legumbres y frutas. Fabricar algo con tus manos como puede ser una casa para los pajaritos, una sencilla maqueta, un bello objeto útil o decorativo.

Y danzar... La expresión corporal tan olvidada, tan dejada en el armario...

El bendito Tai Chi Chuan siempre gratificante y hoy especialmente oportuno para nuestros cuerpos juveniles, para su coordinación, su equilibrio y su necesaria activación.

Nadar, caminar, asolearse de cara al sol y al natural, bichi como dicen en Sinaloa.

Y saber estar solo también. Vital es esto.

 

Lo que la oruga llama el fin,

el resto del mundo le llama mariposa.

 

ÍÎÏÐ  Ë  ÑÒÓÔ

 

Autor: Fernando Jorge García Asomoza.

 

 

Tzakapu, Michoacan 

Domingo de Resurrección