Amanecer en Tzakapu
Escucho la muy especial canción Son las cinco en punto de El niño de Afrodita.¹ Y su letra compagina perfectamente con las emociones que siento:
Es tan difícil de creer que todo esto sea el camino que tiene que ser.
La noche es mi amiga y en ella encuentro simpatía, ella me regala un día, me regala esperanzas y un pequeño sueño también.
La vida es una eterna concatenación de experiencias con sus consecuentes emociones y sentimientos.
El fin de ciclo cósmico que ahora vivimos favorece la retrospección y la definitiva conciencia de lo que ha sido; también nos sitúa en un punto que nos hace voltear a ver y a tratar de entender lo que sigue. En realidad lo que queremos que siga, pero no parece que sepamos realmente lo que deseamos que se realice a continuación; es mucho nuestro desconcierto con respecto a lo que puede suceder. Es demasiada la inercia de lo que hemos venido viviendo.
Lo más importante de todo es que nos falta hacer una importante -central- parte de la tarea con respecto a nuestra vida. No sabemos que boleto comprar para este viaje, pues realmente no sabemos hacía donde vamos; hacía dónde queremos ir.
Y sí, son las cinco en punto. Es el amanecer de un nuevo día.
Cuando Vangelis, Demis y Loukas cantaban esta canción yo era un niño de diez años. Ahora casi sesenta años después medito y vivo intensamente lo indicado por su letra. Y como algo muy especial, me doy perfecta cuenta de la vida que cambia, se transforma; pero nunca se interrumpe.
Y ya abordo del tren que me lleva a mi siguiente destino pasa el inspector revisando los boletos. ¡Es fantástico!
Y sí, son las cinco en punto…
La noche es mi amiga y en ella encuentro simpatía, y ella me regala un día, me regala esperanzas y un pequeño sueño también.
Colofón...
Ahora Enya canta Solo el tiempo.
¿Quién puede decir adónde va el camino?
¿Dónde fluye el día?
Solo el tiempo.
¿Quién sabe?
Solo el tiempo.
¿Quién sabe?
Solo el tiempo.
ÍÎÏÐ Ë ÑÒÓÔ
Autor: Fernando Jorge García Asomoza.
¹ El grupo musical llamado El niño de Afrodita estuvo integrado por Vangelis, Demis Roussos y Loukas Sideras en 1968.
Nación Purépecha.
