25 mayo 2026

Me fui a jalar los telómeros


Siempre joven


Nuestra mente es atacada a todas horas. Se busca además que vayamos a dormir con pensamientos basura.

La tecnología ahora omnipresente nos distrae de simplemente Ser.

Casi todo atenta contra nuestra integridad mental, pero está en nosotros manejar nuestra propia vida. Sí, estoy convencido de que la epidemia de estupidez generada y fomentada como prioridad desde hace ya tiempo no puede atacarnos si además de comer frutas y verduras, nos ejercitarnos con rutinas de 太極拳 {Taichí Chuan} y sobre todo usamos bien la cabeza -no nada más para ponernos el sombrero- sino para lo que es su esencia: ¡pensar!  

Son tantas las idioteces que escucho que en verdad parece que la sensatez ha sido desterrada.

El telefonito nos dicta el siguiente paso del baile y nos dice a detalle cual es el movimiento correcto. ¡Ya cansa! Pero la mayoría no puede despegarse de él. Tan pronto despiertan muchos lo toman y no pueden dejarlo ya en todo el día. Conozco gente que ha desaparecido en alcantarillas destapadas al no percatarse del peligro… Pero consuelo me queda de que seguramente se fueron felices en su viaje por el drenaje municipal por el interés que mostraron al no despegar su atención de la pantalla del inalámbrico.

¡Es tanta la estulticia que transita por la Internet! Y fuera de los datos prácticos que ejecutan acciones concretas automáticamente o por conciliación humana lo demás son absolutas mentiras.

Cuando yo era niño se nos intentaba estupidizar con Disneylandia, con Hollywood y con la televisión. Muchos fuimos los que pese a ello logramos conservar la cocorota en condiciones de buen uso.

Como era de esperarse el avance tecnológico nos trajo nuevas herramientas que han hecho muy grata nuestra vida; ahora en casa la ropa, los trastes y los pisos los lavan robots encantadores que ya tienen incluso nombres propios, pues nos hemos preocupado de hacerles sus justas ceremonias de bautizo.

Y el tiempo que ganamos gracias a lo automatizado de muchas acciones lo utilizamos para cosas muy hermosas y gratificantes. Un huerto y un jardín hermoso lo demuestran. Nos dedicamos al piano y al violín también.

Mi trabajo igualmente tiene las ventajas de la alta tecnología y disfruto mucho todos los días así llevarlo a cabo. En mi amado taller se dan cita el glorioso pasado presente en muchas herramientas de mis abuelos y lo moderno de la tecnología digital.

La ilusión del tiempo nos hechiza… Y al compás de su ritmo baila todo el mundo, unos felices y los más espantados se sienten envejecer. Inmediatamente la ciencia mentirosa nos cuenta muchos cuentos para dormir el miedo de aviejarse. ¡Ja! ¡Ja! Ahora la moda es hablar de los telómeros, total; que más da, estos no se ven al desnudarnos. Nos advierten que ellos y su compañera la telomerasa con actividad de transcriptasa inversa revierten las travesuras del tiempo... ¡Je! ¡Je! ¡Je! No se miden en sus fantochadas, y los “expertos” dicen lo que se les ocurre o bien planean para mantener el control.

Yo ya harto de escuchar soberanas estupideces me fui a jalar los telómeros.

 

"La ciencia es un mito, y cuando pretende decir que está más allá del mito está mintiendo."

Antonio Escohotado

 

ÍÎÏÐ  Ë  ÑÒÓÔ

  

Autor: Fernando Jorge García Asomoza.

  

 

Tzakapu, Michoacan.
 
 

14 mayo 2026

Me doy perfecta cuenta...

 

 

En el ocaso y su paleta de colores se puede bien resumir el día y sus emociones.

 

El día se va, llega la noche… Bien atendido su proceso seguirá el descanso y la necesaria regeneración; mañana será otro día y traerá su propio afán.

Allá afuera el mundo -si se atiende a los medios de comunicación de masas- es ya una distopía total.

Me doy perfecta cuenta de que yo veo o dejo de percibir lo que no sintoniza con mi marco de referencia, siempre es así. Sí mi atención va a la vida natural sin las etiquetas aprendidas, mucho es lo que permite saber que la locura está en otro lugar. Pero sí empleo lo inculcado en las aulas a mi paso por la escuela; mi respuesta será automática y controlada de antemano por sus normas.

No, el mundo no es lo que me dicen que es.

 ¿Cuál y cómo es el mundo entonces?

El mundo es un reino de toda posibilidad si yo estoy en la esencia de mi Ser, solamente así puede serlo.

¡Qué gran aventura representa estar vivo en un mundo que permite la manifestación!

El camino que me ha traído hasta este punto ha sido recorrido también por muchas personas más; cada una de ellas ha puesto su atención en lo que desea, o lo que se propone obtener y lo ha recorrido a su propio ritmo. Muchos otros no han tomado este camino, se han ido por otros senderos a sus pretendidos destinos. ¡Qué maravilloso es esto! Cada cuál camina a su tiempo y en función de su manifestación; nadie se equivoca, no hay manera de hacerlo. No hay juicio, todo procede; muy otra cosa es la satisfacción obtenida por cada manifestante.

Sí, me doy perfecta cuenta de que consciente o inconscientemente todos manifestamos todo, siempre; en todo tiempo y en todo lugar. Este ha sido uno de mis grandes descubrimientos, ¡vaya que sí!

Poner atención, darse cuenta, manifestar y poder corregir si no me gusta lo que obtengo. Esto jamás me lo dijeron en la educación formal, ahí había que cumplir los programas de estudio para otros fines, para otros intereses; jamás el mío o el de mis obedientes compañeros de clase.

La vida, la verdadera escuela y maestra con su aula omnipresente sí me enseñó y me permitió aprender lo que a mi interés y beneficio era conveniente.

Somos seres con la capacidad de ejercer una maravillosa inteligencia, misma que en muchos casos queda inútil por el miedo de salirnos del redil impuesto por ideas que solamente buscan acotarnos a un espacio útil para hacer funcionar una sociedad en beneficio de muy pocos y en detrimento de nosotros mismos, de la mayoría; sin embargo no nos damos cuenta de ello o actuamos como si eso no nos importa. Ninguna de estas dos acciones es inteligente.

Y continúo dándome perfecta cuenta de tantas cosas más. Una de ellas es que esto no tiene ni principio, ni final; no hay caducidad para esta capacidad de manifestar todo. ¡Feliz conciencia de esto!

 

“La mente es el único creador. Todo ha sido creado a través de la mente. Ella es completamente libre de crear un mundo por sí misma.”

Sivananda

Sirve, ama, da, medita, purifícate y realízate.



ÍÎÏÐ  Ë  ÑÒÓÔ

  

 

Autor: Fernando Jorge García Asomoza.

  

 

Tzakapu, Michoacan.